COLUMNAS:

Buscar columnas:

Ingrese un criterio de búsqueda:


Temas Expansiva UDP


Columnas

Derrota e innovación

Bernardita Escobar

Publicada el: 30/06/2010


La Segunda, miércoles 30 de junio de 2010

Después de una derrota es pertinente indagar sobre las razones del performance. A diferencia de nuestra selección de futbol en el mundial, nuestro desempeño en materia de innovación es preocupante. No hay indicios de mejoras en la propensión a solicitar patentes nacionales, pese a la relevancia que el tema tiene en la agenda pública. Revisemos.

Chile apostó por protección a la Propiedad Intelectual desde los inicios de su vida republicana, aún en tiempos en que Europa debatía profusamente si el sistema de patentes era lo más recomendable para el desarrollo económico de las naciones. En 1833 Chile reconocía constitucionalmente a la Propiedad Intelectual y en 1840 figuraba como tercer país latinoamericano con legislación de ‘privilegios industriales’.

Desde entonces apostamos darle a los individuos la responsabilidad de desarrollar y controlar el uso de las invenciones. En ese momento se concibió a los individuos como los verdaderos protagonistas del baile de la innovación y al Estado como comparsa de esta aventura. Nuestros protagonistas criollos aún no bailan, mientras las reglas y velocidad de la innovación en el mundo se han hecho tanto más exigentes que en el siglo XIX. Ante esta dilatada derrota no podemos pregonar incertidumbre o falta de incentivos legales, pues han habido y han mejorado en el tiempo. Tampoco corresponde culpar al Estado por falta de dinamismo, si los derechos de propiedad han sido concebidos como los grandes incentivos para nuestros ‘bailarines’. Entonces ¿corresponde cuestionar a los bailarines? o ¿es momento de entrar en la interpelación académica respecto de la pertinencia del modelo de derechos de propiedad sobre intangibles? A diferencia de nuestra experiencia previa, corresponde ahora que contribuyamos seriamente en la discusión académica y pública mundial sobre el impacto de diferentes regímenes de acceso al conocimiento en el desarrollo económico de los países, sobre el mix óptimo de políticas que surten efecto en latitudes con diferentes características de desarrollo económico. De ese modo podremos evitar que nuevas definiciones del sistema de incentivos al desarrollo de conocimiento se determinen por las más sonoras demandas de mega-socios comerciales, de incumbentes tenedores de derechos sobre material protegido (notoriamente promovido por protagonistas de origen foráneo), y en cambio sean las propias convicciones basadas en contribuciones técnicas, políticas y de otro orden hechas a la discusión global las que nutran nuestras definiciones del mañana.



Publicaciones relacionadas:




Columnas relacionadas:




Videos relacionados:




Audios relacionados:




Perspectivas relacionadas: