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¿Extensión del postnatal?

Andrea Tokman

Publicada el: 19/08/2009


La Segunda, miércoles 19 de agosto de 2009

Hoy se postula aumentar de tres a seis meses el permiso de postnatal. El principal argumento se basa en los beneficios asociados al apego y a la lactancia materna. La discusión tiende a minimizar los costos de esta política en las condiciones que enfrenta la mujer en el mercado laboral, así como los costos asociados a la esterotipificación de roles de género.

Esta minimización de costos se debe a dos supuestos altamente cuestionables: madres improductivas y facilidad para encontrar reemplazos productivos. El grado de “atontamiento” de la madre dependerá de cada trabajadora y del trabajo que desempeña. La posibilidad de reemplazarla adecuadamente también dependerá del tipo de trabajo y de las condiciones del mercado laboral que permitan acceder a trabajadores productivos por períodos acotados. Si bien hay algunas reducciones de costos para los empleadores (menores pagos de sala cuna y licencias por enfermedad de hijo menor de un año), los cambios en productividad de las madres y la posibilidad de conseguir un reemplazo adecuado, serán determinantes en el costo final de la política.

Por otra parte, en general la discusión tiende a poner todo el peso de la maternidad en la madre, excluyendo así a los padres. Si bien, la reciente ampliación del permiso postnatal para los padres es un avance importante, existen otras alternativas a explorar, por ejemplo, permitir a padres y madres elegir libremente quién utilizará este permiso. Desgraciadamente, como el argumento de extensión se basa muy fuertemente en los beneficios de lactancia, esta opción no está en la mira de los hacedores de políticas.

Al revisar la evidencia internacional nos encontramos con que en el mundo hay una gran diversidad de políticas de apoyo a la maternidad, con condiciones de acceso y generosidad muy diferentes. Ello refleja que no existe una política óptima que sirva a todos por igual. No obstante, si en Chile ponemos igualitariamente sobre la balanza costos y beneficios hallaremos que las mejores opciones son aquellas que más que aumentar el post natal buscan flexibilizar los permisos de paternidad de modo compatible con el apego, la lactancia y el compartir los roles entre padres. Como lo demuestran exitosamente varios países nórdicos, cuyo ejemplo ya han comenzado a seguir importantes empresas chilenas, es posible explorar alternativas como reincorporación de las madres en jornadas parciales, teletrabajo y permisos de lactancia. La clave será lograr que no haya presión por parte del empleador para que la decisión sea verdaderamente libre.